La premisa en la Administración de Riesgos es que las entidades existen con el fin de generar valor para sus grupos de interés. Todas se enfrentan a la ausencia de certeza y el reto para su dirección es determinar cuánta incertidumbre se puede aceptar mientras se esfuerzan en incrementar el valor para sus grupos de interés.
La incertidumbre implica riesgos y oportunidades y posee el potencial de erosionar o aumentar el valor. La Administración de Riesgos permite a la dirección tratar eficazmente la incertidumbre y sus riesgos y oportunidades asociados, mejorando así la capacidad de generar valor.
Se maximiza el valor cuando la dirección establece una estrategia y objetivos para encontrar un equilibrio óptimo entre los objetivos de crecimiento y rentabilidad y los riesgos asociados, además de desplegar recursos eficaz y eficientemente a fin de lograr los objetivos de la entidad.
En BDO ayudamos a nuestros clientes a identificar y administrar los riesgos que pueden afectar adversamente su habilidad para alcanzar sus objetivos.